Potencia tu Mirada

Parece que las mascarillas han llegado a nuestras vidas, para quedarse. Y esta “nueva realidad” implica, como siempre ocurre con los cambios, que tenemos que adaptarnos a esta situación.

Concretamente afecta directamente a como nos maquillamos.  En este tema nos limita, pero también nos brinda la oportunidad de descubrir diferentes opciones.Lo que está claro, es que por una temporada nos podemos olvidar del uso de labiales.  No sólo porque la mascarilla puede hacer que se mueva y terminemos pareciéndonos a un payasete… Si no porque aunque tiremos de los labiales fijos, al ser un área tapada por la mascarilla, no podemos usar el tono de labios como un complemento más de nuestro Look.

Mi consejo es aprovechar para aprender a potenciar el rasgo del rostro que transmite más información comunicativa, los ojos. Muchas veces tenéis miedo a maquillarlos, ya que si no tenemos unas pequeñas nociones de maquillaje, podemos  conseguir el resultado contrario al que buscábamos.

Como siempre en maquillaje, y en general para todo en la vida, la frase “Menos es más” debe estar presente, sobre todo cuando no tenemos un conocimiento profundo de la técnica. 

La mascarilla ya se encarga de centrar la atención en los ojos, por lo que creo que el objetivo, debería ser hacer que ganen en profundidad, potenciar su forma, pero no recomiendo optar por maquillaje fantasía, ni colores estridentes. 

Editorial Novia Inspiración “Lo que el Viento se llevó”

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Recordar también que la mirada y sobre todo la expresividad de la misma, está directamente relacionada con las cejas, por lo que no debemos olvidarnos de ellas. Siempre es lo primero que maquillo, antes que el ojo. 

En mi caso, no soy muy fan de las cejas super definidas, por lo que en general lo que hago es rellenar ligeramente pequeños huecos, corregir asimetrías entre una ceja y otra, peinarlas y fijarlas. Si no tenéis mucha idea de las proporciones e inclinación que debe tener la ceja, con respecto del rostro, los ojos y la nariz, siempre aconsejo acudir a profesionales y este puede ser un buen momento para invertir en un diseño de cejas profesional, que luego puedas ir manteniendo en casa.

En cuanto al maquillaje de los ojos, dependiendo de su forma y separación entre los mismos, existen múltiples técnicas y tipos de maquillaje, para sacarles el máximo partido. Como entrar en esto daría no para un post, sino para muchos más, vamos a centrarnos en lo básico.

Cuando no contamos con mucha práctica ni conocimiento en la materia, mi consejo es evitar el delineador líquido y difuminados complejos con colores intensos. Buscaremos entonces sombras nude o en tonos tierra y evitaremos los pigmentos brillantes. Con un lápiz delineador, de color marrón,  podemos realizar un trazo a ras de la línea superior de nuestras pestañas. Hay que evitar llegar al lacrimal y según nos vayamos acercando al extremo exterior de nuestro ojo, iremos separando la línea de las pestañas, para tomar de referencia la cola de nuestra ceja. No hace falta alargar mucho el ojo, pero si un poco, y sobre todo que esta línea nunca sea descendente. No te preocupes si no te ha salido perfecta o incluso si es algo más gruesa de lo que te gustaría. Después la fijaremos y difuminaremos con un pigmento marrón y su aspecto será más natural. Debes saber que una vez ricemos y maquillemos la pestaña, esa línea se apreciará mucho menos.

Otro consejo es ; perder el miedo al rizador de pestañas y convertirlo en tu mejor aliado. Un ojo sin maquillaje, y con una pestaña bien trabajada, también puede ser una apuesta segura. Si tus pestañas son muy rectas o incluso con tendencia descendente, un truco, para que el rizador sea más efectivo, es calentar un poco la parte metálica con un secador de pelo. Otro truquito es a la hora de aplicar la máscara de pestañas. Siempre debes empezar por la base interior de la pestaña, con movimientos en zigzag. Una vez has depositado producto en esta zona, y sin volver a cargar el cepillo, lo extiendes hacia la punta. Yo siempre aplico una primera capa, dejo que se seque y aplico otra, ya sólo en la mitad de la pestaña y en la punta. Es importante descargar bien el cepillo. Un truco es no tirar un embase ya gastado e ir cargándolo del nuevo, para que el cepillo no lleve mucho producto.

Como todo en la vida, la práctica te ayudará no sólo a que lo hagas cada vez mejor, sino también a que tardes mucho menos tiempo. Si tienes dudas sobre que tono de sombra puede favorecerte más, hay muchas tiendas de maquillaje que cuentan con asesores que seguro dan con tu color.

Espero que estos pequeños consejos os hayan sido de utilidad y que aprovechéis esta oportunidad para aprender a realzar el rasgo más bonito de vuestro rostro.

 

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